Dogtores y Fundación Alegría: acompañar con alegría a niños y jóvenes con cáncer

La presidenta de Fundación Alegría, Pilar Matte Capdevila, destacó el trabajo de Fundación Tregua y su programa Dogtores, que desde 2024 forma parte de las iniciativas apoyadas por el Fondo Alegría.

En el Hospital Luis Calvo Mackenna, cada semana tres perros de terapia llegan para transformar el ánimo de los niños y jóvenes que enfrentan tratamientos oncológicos. Detrás de esas visitas está Fundación Tregua, una organización que ha hecho del vínculo humano-animal una herramienta concreta de bienestar y sanación.

Desde 2024, la iniciativa forma parte de los proyectos apoyados por el Fondo Alegría, impulsado por Fundación Alegría, que busca fortalecer a organizaciones dedicadas a aliviar el dolor físico y emocional infantil. “El trabajo de Fundación Tregua nos inspira profundamente: han logrado convertir la empatía y el amor en una forma de cuidado real, que mejora la calidad de vida de los niños y sus familias”, señala Pilar Matte Capdevila, presidenta de Fundación Alegría. “Desde nuestra fundación creemos que apoyar este tipo de proyectos es impulsar una manera distinta de acompañar, con alegría y esperanza”.

“El año pasado postulamos al Fondo Alegría y ha sido una tremenda experiencia”, comenta Camila Arteaga, directora ejecutiva de Fundación Tregua. “Nuestro proyecto consiste en acompañar a niños oncológicos con nuestros perros de terapia, entregándoles apoyo emocional y contención en momentos difíciles. Pero además, el fondo nos ha permitido fortalecer el programa, mejorar su gestión y vincularnos con otras fundaciones que comparten el mismo propósito”.

El proyecto Dogtores tiene como objetivo promover el bienestar emocional de 120 pacientes oncológicos del Hospital Luis Calvo Mackenna mediante interacciones afectivas que alivian el dolor, al tiempo que genera evidencia local sobre la efectividad de la canoterapia. Cada sesión es cuidadosamente planificada junto a los equipos médicos y psicosociales del hospital, integrando la intervención de los perros como parte del proceso terapéutico.

Más allá del financiamiento, el Fondo Alegría ha impulsado un espacio de colaboración entre fundaciones, con talleres, conversatorios y apoyo técnico orientado a fortalecer la gestión y sostenibilidad de los proyectos.

“Hay un componente estratégico muy valioso”, agrega Camila Arteaga. “Las herramientas que entrega el Fondo Alegría nos han ayudado a concretar ideas y a mejorar la forma en que acompañamos. No es solo una ayuda económica; es una comunidad que te impulsa a crecer”.

El trabajo conjunto entre Fundación Alegría y Fundación Tregua refleja una convicción compartida: aliviar el dolor infantil requiere acción, empatía y trabajo colaborativo. Y en cada visita de los Dogtores, esa alegría se convierte en una medicina silenciosa pero poderosa, capaz de transformar la experiencia hospitalaria en un espacio de esperanza.